La vida se te acerca a veces, con una melancolia que te empapa y te hunde los pulmones en humedad asfixiante, la vida viene y va y con los dias piensas en todo lo que has vivido que hace parte de ti. Hay dias que te levantas, con la simpleza de las tareas que envuelven las horas, pero hay dias, como hoy... que piensas que el anochecer tienen que llegar con una sorpresa y tienes que ir a la cama iluminada sobre el camino que debes tomar.
Mis días, son todos así, no se si por fortuna o por desgracias, mis noches me atacan con necesidades de resumir la vida y adelantar mi crecimiento. Me acuesto, obligada a balancear lo vivido, a mirar que recordaré o que desecharé. No sé porque, pero no logro vivir un día a día sencillo. Me paso minuto a minuto tomando los rumbos más complejos, buscando gente, sonidos y sabores, que enriquezcan mis sentidos y desborden mi sangre. Encuentro dificil lograrlo, y mis horas se vuelven aburridas y pálidas.
la vida te pone de frente percantes que se convierten retos, trabajos duros, trabajos faciles y trabjos imposibles a los cuales tiene que sobreponer tus debilidades solamente para que el resultado, sea la satisfaccion personas de haberlo logrado y evitarte así una baja de autoestima que afecte tu desempeñe.
No quiero escribir poesia, tal vez porque mi vida hoy, a diferencia de algunos años, esta enfoacada al desempeño laboral y al estar levantandome todos los dias con la conviccion de tener un objetivo que desarrolle mi creatividad y con la certeza de que los días son todos diferentes y las preocupaciones vienen y van.
Esta semana, hago parte de un gran proyecto de ciudad que permite involucrar programas exitosos con retos y poderes que nos visitan. Hoy en dia, me levanto con la esperanza de que un dia sea fluido y que en la noche me acueste con buenos resultados.
me siento afortunada, a pesar del estres, a pesar de la falta de tiempo, a pesar del malgenio que genera no tenerlo todo bajo control.
Pero esta semana, que vivimos en Medellín es tal vez la mejor escuela que tendré para fortalecer procesos que me mantenian alejadas de la proyeccion profesional que desde hace años vengo buscando.
Hasta mañana.
El ocho no viene nunca acompañado de mucho auguro, decía él cuando que quería citar una reunión importante. Supongo que no es cierto, he tenido buenos ochos y malos ochos; y teniendo en cuenta que sigo son algunas otras supersticiones, me he dado cuenta, que este año fue tenaz de una manera pasiva. Poco a poco se fueron viniendo eventos muy sutiles que me invadieron el corazón y se llevaron un poquito de alegría, de inocencia. Viene el 2009 con la certeza que he crecido. Me he convertido, no sé si por fin o no por fin, en una persona racional, fría, distante; y aunque tengo 26 años, definitivamente este fue el año en que se quedo atrás mi infancia. El año ha traído consigo problemas mundanos, que yo misma me busque, situaciones económicas apretadas por la desmedida alma sibarita que me invade. El año me dejó, un curso de amor y amistad. Me enseño que amar se hace con la cabeza y que el corazón se puede cubrir de acero para que no se quiebre cuando te lo tiran al piso desde una distancia abismal. Un año que empezó con un corazón rojo y sano, y terminó con un corazón inexistente, porque me ha tocado aprender a amar con números y estadísticas. Un año que empezó con una figura esbelta y terminó con un cuerpo desgastado y pesado. Figura que me permitió ocultarme de todos los miedos que me invadieron muchas de las mañanas. Y aunque esto se entienda como una queja, que pretende dejar este ocho atrás. Esto refleja una nueva mujer para esta ciudad. Analítica, pasiva, que late y late con más fuerza cada día, con la certeza que las adversidades solo traen futuras ventajas y te permiten reinventarte. Se puede decir que este año tuve el placer de conocer la mujer que nunca más quiero volver a ser, y a lo malo, agradezco el bien que me inculcó. Hoy: sin el desorden, la irresponsabilidad y la ceguera permisiva para concebir noches de pasión sin labios rojos que se dejaran besar. Este ocho, no dejó nada de mí. Me arrasó el alma, pero trajo consigo nuevas fuerzas, quehaceres y nuevos ojos 20/20.
Con los ojos reflejados en otro color, te huelo y me siento en terrenos inexplorados. Bosques de maleza se atraviesan en mi camino y no me dejan caminar. Lo unico a mi favor, es lo temporal o lo atemporal de mi desamor. Voy sin afan de enamorarme de nuevo, solo voy y me gusta el olor de la mantequilla cuando la esparces en tus tostadas por la mañana. La maleza, poco a poco reconoce mi presencia pero es fuerte y arraigada y todavia no me deja caminar. Reconozco que es un bosque que has plantado para tu protección, y ese bosque tiene tantos trazos ocultos que sencillamente me advierten que es un terreno peligroso y debo esperar, a que con cada paso me reconozca un poquito más.
Pero el clima esta frio, el bosque suena y me entona melodias de bienestar, pero el clima esta frio y si algo reconzco de esta eterna gripa que me abandonó, es que con el frio me puedo enfermar, sobre todo con el frio que me hace sentir la falta de firmeza y voluntad.
Entonces gracias, y adios. En otras casas tambien sirven tostadas con el desayuno, aunque la mantequilla no sepa igual.
Me preguntó porque estaba tan perdida. No supe que decir, solo miré hacia adentro y recorde que es así como quiero estar por estos días. Necesito mi espacio, de la gente, de mi rutina, alejarme de lo que me rodeo durante tanto tiempo que me deje desvanecer en tu ser.
Hoy estoy convencida, que he tomado el camino hacia otro destino. Un destino que se abre ante la posibilidad de tener el mundo a mis pies. Hoy no quiero ser mas parte tuya, y tu sutil presencia solo me recuerda que tampoco deseo que seas parte de mi.
No quiero los recuerdos, no quiero las posibilidades ni las ilusiones. Soy yo otra vez, sola, pero yo otra vez. Fuerte, creativa, callada, pensativa, analitica e inconforme. Me reconozco más y más mientras más se desvanece el amor que algún día te guardé.
Me gusta donde estoy, donde me busco y aprendo que me voy, que estoy perdida de lo que fue el día a día, tal vez para que no me encuentres.
Cada minuto se me ha vuelto un mundo, uno de sentimientos. Es imposible equilibrarme, quedarme quieta y pensar tranquila. Ya no tengo paz ni ganas, pero lo malo, es que aún no logro desaparecer la intención de volverte a creer. Por esto he decidido prohibirle a mi vida tenerte. La única explicación es que el sentimiento que tuve fue muy grande y todavía lo tengo pegado en la piel del corazón. Será el tiempo y el silencio lo que me haga olvidar. El tiempo siempre transforma, no solo nuestros cuerpos sino nuestros corazones y almas. Poco a poco irás dejando de ser parte de mi y de mis pensamientos, poco a poco te sentiré menos en mi respirar. Y aunque esta afirmación debería tranquilizarme, es también la más triste realidad. Quisiera no tener que decirte, o haberte dicho adiós. Pero no me dejaste otra opción, así no te des cuenta, ya no tenía más opciones, o era tuya o era persona. Pero las dos juntas, lastimosamente,dejaron de ser una posibilidad para mí.
Tengo dos en realidad. Cuidan de mi pero no son angeles. Cuidan de mi mente y de mi energia. Pienso en ellos y me tranquilizo porque son yo... porque son mi sangrey estan bien. Porque estan viejos y estan en el lugar donde yo quiero estar. No me cuestiono, simplemente quiero estar en donde ellos ya estan.
Hoy soy, una imbecil aún. No por imbecil sino por joven y por inexperta. Hoy soy, furor de educacon, furor de conviccion y furoor de relacion... pero nadie aun.
No importa. el me vio. vio mi corazon, mi energia mi cercania, mi pensamiento. lo vio y yo no dije nada pero lo pense. Desde hace años lo pense. Tq. No soy nadie aún. Pero solo aún.